ENTREVISTA
“El mundo de los periodistas me parece de
pigmeos”
HIGINIO
DEL RÍO PÉREZ
El que un periodista triunfe en los negocios es verdaderamente
inverosímil. Sin embargo, Ladislao Azcona (Oviedo, 1951) parece empeñado en
sentar el precedente. Ha dejado un amor por otro. La empresa Explosivos Río Tinto, en la que ocupa
desde 1985 los puestos de adjunto al presidente y director general, ha
conquistado su corazón y le ha metido en la sangre el vértigo y la seducción de
los mercados.
Mi pasión, la mujer de
mi vida, en este momento, es la empresa.
Lo dice Lalo de un modo conmovedor, mirándote a los ojos.
El dinero que se gana
en el mundo de la empresa es mucho menos que el que se gana en el periodismo.
Yo era uno de los cinco periodistas que más dinero ganaban en este país. No me
marché por dinero. Yo no iba a administrar el éxito de una empresa, sino a
luchar contra la crisis. Además iba, lógicamente, con unos salarios de crisis. Yo
iba a hacer una cosa que, de pronto, me parecía fascinante. No se puede casar
uno por dinero. Me fui a un trabajo mal pagado, o normalmente pagado, perdiendo
dinero, porque me gustaba mucho la chica. La chica era hacer una reconversión
industrial.
Aparte de periodismo, ¿qué carrera tienes?
Yo sólo soy periodista.
¿Y te consideras con bagaje suficiente para llevar
adelante una empresa?
He trabajado en el
periodismo económico desde siempre. He participado en tantas cosas que, aunque
sólo sea por haber capado muchos gochos, pues sé capar. Llevo diez años
trabajando en muchas empresas y he asistido a temas tan conflictivos y tan complejos
desde una posición de primer plano, que si ahora hablamos de reconversión industrial
estoy dispuesto a discutir estos temas con cualquier licenciado en Económicas o
con cualquier empresario, de igual a igual.
Ahora, al cabo de cinco años, se ve que el ex director
del Telediario está muy orgulloso del saneamiento de ERT.
Se hizo la mayor reconversión
industrial de la historia de España sin despedir ni a una sola persona. Estábamos
tocando con la yema de los dedos la quiebra. En cualquier momento podíamos
haber ido al cierre de la compañía. Fueron unos meses de gran tensión. Y cuando
ya la teníamos más o menos resuelta, se genera una tensión nueva con la llegada
del grupo KIO (Kuwait
Investment Office), que empieza a
comprar acciones de la empresa y anuncia que quiere controlarla…
Resumen de una entrevista publicada
en HOJA DEL LUNES de Oviedo el 4 de abril de 1988.


No hay comentarios:
Publicar un comentario